domingo, 26 de junio de 2011

[Fic] Rumores. Cap 1

Éste es un fanfic en que la historia trata sobre tí, con tu JUMP favorito, pero para hacerlo primero tienes que seguir las siguientes instrucciones: AQUÍ


Título: Rumores
Autor: Inuyka
Genero: Hetero
Pareja: Tú con ¿?
Capítulo: 1/(creo que 2)

[1] --> El nombre del chico que te guste de Hey!Say!JUMP
[2] --> Nombre de otro miembro que sea muy “amigo” del chico que te gusta
[3] --> Tu nombre
[4] --> El nombre de tu mejor amiga
[5] --> Nombre de algún miembro de Hey!Say!JUMP que creas que es gay.

Abrí el ordenador y como siempre me dediqué a ver si había alguna novedad en mi listado de paginas favoritas, entre ellas aquella que siempre me hacía sentir mal. A veces creo que soy un poco masoca…
Para variar encontré una foto suya, una foto de [1] demasiado acaramelado con [2]. Parecía que nadie se daba cuenta menos yo, siempre uno al lado del otro, dándose especiales mirada en los “Talks” o en las actuaciones, siempre juntos, siempre… en fin como una pareja.
Y aunque los conocía desde hacía un par de meses nunca los había visto haciendo nada especialmente de pareja…

Eso era lo que me hacía dudar… lo que me daba la esperanza de creer que aún tenía alguna posibilidad con [1].
En el momento en que lo conocí, como he dicho antes, un par de meses atrás jamás creí que acabaría enamorada de él. Desde un principio sabía que él era cantante, y pareció que al él no le importó mucho, de echo me recibió con una sonrisa y me presentó a sus amigo, entre ellos, obviamente a su querido y mejor amigo [2]…
Al principio no me importaba que siempre que estuviéramos los tres, que él no se alejara de [2] ni un momento, de hecho hasta me hacía ilusión… Pero poco a poco, creo que desde hace un mes, empecé a sentir celos… celos de [2] y que no se alejaba de [1]. Y fue entonces cuando empecé a creer que esos dos tenían… un rollo raro. “Demasiado pegados todo el día para ser japoneses” pensaba. Pero luego hablaba con mis amigas y ellas se encargaban de convencerme de que eso no podía ser real. De echo no les costaba mucho trabajo, ya que mi mente deseaba oír esas palabras.
Como de costumbre les mandé un correo, esperando su respuesta negativa, pero en vez de eso me encontré con un e-mail un poco distinto.

“No sé [3], yo no lo creo ya lo sabes. Pero en el fondo quién lo conoces eres tú. ¿Porque no se lo preguntas?”

- Como si fuera tan fácil… - dije en voz alta delante del ordenador. Estaba segura de que no me atrevería a preguntárselo, además si lo hacía había una alta probabilidad de que no me contestara. Aunque en el fondo sabía perfectamente que lo que me daba miedo era que me contestara que sí.

Justo después encontré otro correo de mi otra amiga, [4].

“¡Eso [3]! Pregúntaselo, si no es gay, te lo ganas muahaha. Pero si es gay… mejor olvidarse de él ahora, que no dentro de un tiempo ¿verdad?” Directa pero certera, así era [4] y en verdad tenía razón. Así que les contesté diciéndoles que esa tarde había quedado con [1] para ir a tomar algo y que allí se lo preguntaría.

Me fui a duchar y después de arreglarme miré la hora. Aún quedaba bastante rato para la hora acordada, pero no quería quedarme en casa sin hacer eso, porque eso me llevaría a pensar y pensar solo me pondría más nerviosa. Así que cogí mis cosas y salí de casa. Decidí ir andando por el camino más largo, pero a pesar de ello llegué casi media hora antes.
Me dediqué a mirar a la gente pasar, a escuchar lo que decían y en general a perder el tiempo. Pero [1] no tardó mucho en llegar, un cuatro de hora antes de las cinco. “Japonés…” pensé. En cuando me vio se sorprendió, yo no solía llegar antes de la hora, de hecho llegar a la hora acordada ya era todo un record para mí.

- ¿Qué haces aquí tan pronto? – me dijo mientras se acercaba con una sonrisa.
- Creo que se han alineado los astros… - bromeé.

Luego fuimos andar una vuelta mientras hablábamos de tonterías, de lo que habíamos echo durante la semana… hasta que llegamos a una cafetería muy bonita, así que decidimos entrar.

Una vez allí [1] se pidió un té como siempre y yo decidí pedirme una coca cola. Estuvimos un rato en silencio, él saboreando su delicioso te mientras yo me concentraba en pensar las palabras adecuadas para iniciar la conversación. Aunque [1] pareció facilitarme el proceso.

- ¿En qué piensas?
- En que no se como preguntarte una cosa – le dije directamente.
- Dime
- Está bien… no te enfades ¿eh? – [1] me sonrió y me tranquilizó un poco, de echo sus sonrisas siempre lo hacían. – A ver… tú… no estarás saliendo con [2] ¿verdad?
- ¡¿Qué?! – dijo sorprendido. Con esa reacción no sabía si es que no estaba saliendo con él y la pregunta lo había sorprendido o que en realidad sí estaba saliendo con él y lo había descubierto. Me empecé a poner nerviosa por segundos.
- Es que… - me empecé a explicar al ver que el no decía nada – siempre estáis muy juntos y…
- ¿Solo por que estamos juntos?
- No, también porque por Internet corren muchas fotos de vosotros juntos un tanto… sospechosas, por las miradas en las actuaciones… no sé, por muchas cosas. ¡Ah! Y la más importante, porque soy como un imán para los gays.

Cuando dije eso último se empezó a reír.

- Eso de que tengas un imán para los gays no es verdad, y no tiene ninguna lógica, [3].
- Sí la tiene, si no fíjate en [5]. Bueno sin contar a todos los amigos que tengo que son gays, de hecho todos mis amigos más cercanos son gays.
- Eso son casualidades, y por cierto no deberías hacer caso a todo lo que dicen por Internet, sabes que el 90% de las veces es mentira.
- Bueno, ¿pero sois o no sois pareja?
- ¿De verdad lo quieres saber? – me dijo suspirando. Yo afirmé con la cabeza, aunque dentro mío algo me decía que dijera que no, que prefería seguir soñando en que algún día [1] me diría que me quería. En un mundo en el que no existían [2]s pegados todo el día a [1]… Pero [1] habló y eso hizo que saliera de mis pensamientos – Pues no. No somos pareja ni nunca hemos sido nada más que amigos.
- ¿De verdad? – él solo asintió con la cabeza.

Dentro mío se creo un vacío que fue llenado rápidamente de tranquilidad, haciéndome sonreír al instante.

- ¿Por qué querías saberlo?
- Por simple curiosidad – dije más tranquila y por supuesto mintiéndole. No iba a decirle que era porque me gustaba… Sabía que tenía que decírselo algún día, pero no de momento.

CONTINUARÁ...

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